Un paseo en bicicleta con Luiselli

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ImageHace un tiempo leí Los Ingrávidos de la joven escritora mexicana Valeria Luiselli y quedé fascinada. Escribí una reseña, recomendé el libro a medio mundo.

Recién hoy pude hacerme de su primera obra, Papeles Falsos, una colección de ensayos maravillosa. Y me pasé la tarde entera tuiteando pequeños pasajes de ella. Se trata de ensayos breves, a ratos coqueteando con la ficción, a ratos pequeñas viñetas, a ratos más cercanos a la filosofía.

Luiselli se refiere a andar en bibicleta como una forma especial de acercarse a la realidad. Tal vez podría proponerse que, más que la caminata desinteresada o distraída del flaneur, es el ritmo de la bicicleta, que permite velocidad vertiginosa y pausa, lo que  probablemente más se acerca también a la sensación de imaginar y poner por escrito.

Papeles Falsos es el mejor de los paseos en bicicleta. Un paseo que se detiene en edificios en ruinas del DF, en la obsesión de las personas por recorrer apartamentos vacíos e imaginar cómo llenarían esos espacios, que baja la velocidad cuando se trata de hablar de poesía o traducción, que aumenta el ritmo cuando se apasiona en reflexiones sobre la lectura, la nostalgia, o las mudanzas.

Valeria Luiselli es gran lectora ( de literatura, de la ciudad, de la experiencia del viaje) y una escritora francamente excepcional.

Les dejo algunos pasajes favoritos; verdaderas joyas/ delicias (use la metáfora-feliz que más le convenga):

“Desde arriba, el mundo es inmenso pero asequible, como si fuera un mapa de sí mismo, una analogía más liviana y más fácil de aprehender”

“Un niño que adquiere una palabra nueva adquiere un puente hacia el mundo, pero sólo en compensación de la sima que se abre en su interior en el momento en que ésta se imprime allí. Aprender a hablar es darse cuenta, poco a poco, de que no podemos decir nada sobre nada”.

“Se ha comparado muchas veces a las ciudades con el lenguaje: se puede leer una ciudad, se dice, como se lee un libro. Pero la metáfora se puede invertir. Los paseos que hacemos a lo largo de las lecturas, trazan los espacios que habitamos en la intimidad”.

“Un libro abierto no puede callar ninguna evidencia. En su interior están los vestigios concretos de nuestro paso a través de él, todas nuestras huellas, las sábanas después del amor”.

Les transcribiría el libro completo, así de lindo es, pero mejor dejo que lo descubran ustedes.

Va una última cita de despedida:

“Volver a un libro se parece a volver a las ciudades que creímos nuestras, pero que en realidad hemos y nos han olvidado. En una ciudad, en un libro, recorremos en vano los mismos caminos, buscando nostalgias que ya no nos pertenecen. No se puede volver a encontrar un lugar tal como se dejó.

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