Archivos Mensuales: enero 2013

El delirio de contar historias

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ImagePapyrus, la novela del joven escritor cubano Osdany Morales, es absolutamente genial.

Me dan ganas de escribir siete reseñas simultáneas en honor a los siete libros a los que hace alusión la historia y que de todas ellas salgan fuegos artificiales.

Una novela que trata sobre el gozo de contar historias. Así de simple y así de complejo también. Una novela que narra el viaje de un personaje por las Siete Bibliotecas del Mundo. Y en cada una debe dejar un libro, una historia. Y de cada historia surgen otras; en cada historia encontramos más y más personajes desesperados por contarse: desde el taxista en Tokio que le cuenta a su pasajero que fue extra en la película Lost in Translation, al análisis genial de los argumentos de las novelas de las jóvenes generaciones cubanas, la historia del Conde vampiro que, luego de atacar a todas las doncellas de su pueblo, las devuelve a éste para que finjan ser atrapadas por él otra vez, o la historia de personajes fanáticos de Jarmusch…acá las historias se superponen unas a otras en un delirante caleidoscopio que mezcla diferentes épocas y lugares del mundo.

Hay un homenaje claro al cine aquí: de Jarmusch, de Sofía Coppola, de Robert Rodríguez, pero también a Borges y sus bibliotecas laberínticas, a Italo Calvino y sus ciudades invisibles. Una novela que es como una montaña rusa.

Y funciona tan pero tan bien.

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Una inquietante coreografía

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Image“En las relaciones de pareja lo esencial está oculto y debe permanecer así para los principales interesados. La ropa sucia constituye un instrumento de investigación que permite infiltrarse en los pliegues profundos de la trama conyugal. Está presente en todas partes, a cada instante, pegada a la pareja como una segunda piel.”

Así comienza El Matrimonio, la nouvelle de la argentina Marina Mariasch quien, a partir de la ropa sucia y su promiscuidad de suciedades y fluidos, disecciona la coreografía de rutina, desencanto y conmociones de un matrimonio en problemas. Son solo 59 páginas pero uno las siente como si te estuvieran abriendo con un cuchillo por la mitad. La forma en la que se adentra en la cotidianeidad de ir a buscar a un hijo a la casa de un amigo, o la aparente simplicidad de ir a encerrarse a un cine porque tal vez no se quiere regresar tan pronto a casa, son tensiones sutiles que Mariasch va articulando con una pericia fulminante.

Su historia es la de una relación de pareja en modalidad harakiri y es simplemente (y brevemente) brillante.

Si le gusta, lea Intimidad de Hanif Kureishi; otra novela escrita con escalpelo.

Belleza en cuentagotas

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el tiempo de los pecesCuesta hablar de la belleza. O, más bien, decidirse a hablar de “belleza” cuesta. Suena cursi, o muy pomposo, o todas las anteriores. Pero lo que me queda después de haber leído El Tiempo de los Peces de Juana Inés Casas es eso: una sensación profunda de haber leído algo bello. De estos once cuentos que parecen haberse acercado a la belleza como con un cuentagotas, que va dejándolas caer de a poco, a veces con precisión triste, a veces con un dolor fulminante.

Son cuentos impresionantes. Ése es su adjetivo, y tal vez “versátil” (aunque ésa palabra como que desentona con este libro), relatos que se pasean desde la contemplación de una infancia que a ratos se detiene como para posar para una foto imposible (“El Tiempo de los Peces”, “Todas íbamos a ser paquitas”), que a ratos está amenazada por la distancia, la incomprensión, o los murmullos de una ciudad (y una familia) medio a punto de derrumbarse (“Arribos”); y a ratos se hunde en la tristeza de una relación que no fue (“¿Vos querés casarte y tener hijos?”,”Fin de Año”), en el terror y también fascinación de un deambular a solas por ciudades extranjeras (“Cadaqués”, “Persecuciones a la hora de la siesta”) o en la mirada irónica frente a la Academia, las fantasías y el amor (“Análisis del discurso”).

Yo terminé el año leyéndome este libro y lo disfruté infinitamente, pero sin duda que es una magnífica manera de recibir el 2013.

Vaya (a) por él.